Revolution Banking: Construyendo la banca del futuro


En prácticamente la mayoría de las sesiones de la última edición del Revolution Banking del pasado 13 de junio dos conceptos fueron referenciados intermitentemente, Open banking y PSD2 (Payments Service Directive2), normativa europea con fecha de puesta en marcha el último trimestre de 2019 que establece que las entidades bancarias deben ofrecer servicios de consulta y pagos a proveedores externos.

El nuevo modelo de banca abierta da comienzo a una era de apertura sin precedentes en Europa, constituyendo un nuevo paradigma para el ecosistema de la banca del futuro. Los bancos se están transformando en plataformas tecnológicas que ponen a disposición de terceros – por primera vez de forma regulada – tanto información relativa a las cuentas como la posibilidad de realizar operaciones fuera de los circuitos estándar del banco. De este modo, los clientes podrán acceder a muchos de sus servicios bancarios a través de aplicaciones desarrolladas por terceros externos.

Las APIS (Application Programming Interfaces) constituirán el vehículo para la implementación del Open banking y de la normativa PSD2. Pero si se limitan a cumplir con la regulación, poniendo a disposición de las diferentes entidades y de terceros la información de sus clientes y la posibilidad de realizar pagos, según indica la normativa, el esfuerzo invertido habrá sido poco fructífero. 

Los bancos deben aprovechar esta oportunidad de innovar y de ese modo servir de una forma eficaz a sus clientes, animándoles a traer la información de otras cuentas que poseen en entidades externas. En este sentido se convertirán en “expertos en información bancaria” en lugar de simples custodios del capital. Más allá, será vital la importancia de la “experiencia de usuario”, donde lo crucial no será hacer venir al cliente sino posicionarse donde el cliente lo necesite. Es conveniente pues, establecer sinergias con los diferentes actores del sistema donde todos ganen. Ejemplo ilustrativo de esto fue lo comentado por un directivo de una importante entidad financiera de nivel nacional en el que explicó que, lejos de realizar una campaña de marketing tradicional ofreciendo la apertura de una cuenta a los componentes de un colectivo de juegos por Internet lo que se hizo fue poner en la propia web de juegos una opción de crédito mediante tarjeta en la que figuraba en primer lugar el nombre de la empresa de juegos y después el nombre del banco en letras muy pequeñas, siendo esta operación un rotundo éxito.

En la era post-PSD2, los clientes podrán elegir entre un montón de opciones con diferentes herramientas para manejar sus finanzas. En principio, es bastante posible que los bancos sigan siendo la primera opción para la mayoría de los clientes. Si no aprovechan esta ventaja, creando una positiva experiencia de usuario y atendiendo sus recientes necesidades, los clientes buscarán otras alternativas con mayor usabilidad a través de terceros para manejar sus pagos y finanzas.

Ante esta perspectiva, también los bancos deben seguir afianzando los dos pilares en los que se basa su tradicional relación con el cliente, que son: 

  • Confianza
  • Seguridad

Las Fintech se las han arreglado, en los últimos años, en ganarse la confianza del cliente simplemente por el hecho de que le ofrecen una atractiva experiencia de usuario. Los Bancos comprenden por fin que es contraproducente luchar contra ellas. En su lugar deben establecer acuerdos de alianzas que beneficien a los clientes, de forma que estos obtengan la seguridad y confianza que les ofrece su banco, pero a su vez disfruten de la nueva y ágil experiencia financiera que las Fintech diseñan para ellos. La PSD2 es solo el principio.