Banca en cloud: ¿oportunidad o riesgo?


El uso de las tecnologías cloud ha llegado al sector financiero beneficiándose de la mayor eficiencia y flexibilidad de recursos de computación, por lo que amplían y persiguen planes de inversión. Un estudio de GFT sobre su adopción muestra que la mayoría de entidades bancarias internacionales están convencidas de sus ventajas de la nube. Sin embargo, con toda la euforia creada, quedan dudas importantes. El nivel de seguridad de los proveedores cloud y la incertidumbre sobre el cumplimiento de los requisitos regulatorios son los mayores factores de riesgo.

El sector financiero se enfrenta a cambios rápidos y de mucha envergadura que afectan a todos los niveles: desde los modelos de negocio y la definición de la estrategia,hasta los procesos y la organización de un departamento de TI más moderno e importante. Temas como ‘tecnologías emergentes’ y ‘digitalización’ determinan la competitividad de una entidad, mientras FinTechs y nuevos productos incrementan las expectativas de los clientes. La creciente demanda para innovar cada vez más rápido convierte la digitalización en una tarea compleja de gestionar. Este sector tiene que enfrentarse al cambio y poner en su agenda temas como la cloudification.

El cloudno solo es prioritario por el ahorro de costes, sino también por la agilidad, la flexibilidad y la escalabilidad de las capacidades de computación. Así, los bancos pueden responder de una manera dinámica a la demanda irregular de peticiones, sin depender de estructuras informáticas estáticas e inflexibles. El desarrollo y despliegue de aplicaciones en cloudya no requiere adaptarse a la infraestructura. Además, el uso de servicios en la nube es más eficiente y ágil ya que los proveedores ofrecen soluciones que difícilmente puedan ser desarrolladas por una entidad a corto plazo.

La migración al cloudsuele empezar con la definición de los objetivos y la elección del modelo a implementar. ¿Qué modelos se adaptan mejor a los objetivos concretos? Los más habituales son Publiccloud(alquilar una infraestructura informática a los proveedores de manera flexible, evitando inversiones de capital en infraestructura y ganando dinamismo y flexibilidad), Privatecloud(el alojamiento y la gestión se realizan de forma interna en centros de cálculo propios o a través de proveedores cualificados para un solo usuario en exclusividad) e Hybrid cloud(combina los dos anteriores permitiendo seleccionar el más adecuado según el caso). Una vez definido el modelo, se realiza un análisis de la situación realde la arquitectura de la infraestructura y de aplicaciones agrupadas por tecnologías y procesos de negocio. El resultado es un plan de todo el conjunto de aplicaciones, que constituye la base para los siguientes pasos de la transformación.

En la fase de diseñose define el proceso de migración. Con los resultados del análisis se obtiene una hoja de ruta y a veces se realizan pruebas de concepto (PoC). A continuación, se desarrolla un proyecto piloto para validar la estrategia de la migración al cloud. De esta manera se establecen las bases para las siguientes migraciones que siempre se deben realizar paso a paso (Full-Scale Commissioning). Durante la migración es muy importante definir una estrategia para cada aplicación. Las más típicas son:

  • Rehosting: con el realojamiento se trasladan los servidores físicos y virtuales a un entorno basado en un modelo de infraestructura como servicio (IaaS). También se conoce como Lift and Shifty la ventaja principal es que las aplicaciones a migrar se pueden trasladar sin grandes cambios en su arquitectura. Es el enfoque más habitual y sencillo.
  • Replatform: Se realizan pequeñas modificaciones en el cloudpara optimizar una aplicación, pero ningún cambio importante en la arquitectura. Un ejemplo sería el traslado de una aplicación a una plataforma totalmente gestionada para así minimizar el tiempo de administración de instancias de bases de datos.
  • Retain / Retire: cuando la fase de análisis muestre que ciertas aplicaciones ya no son necesarias o que una migración sería demasiado costosa, no habría ningún inconveniente en desactivarlas. 
  • Rearchitecting: es la más costosa que hay pero la que más ventajas ofrece. Se interviene en la arquitectura central de una aplicación para, por ejemplo, optimizarla para cloudo añadir otras funciones orientadas al servicio.

Una vez elegida, se realiza la puesta en marcha y la validación del correcto funcionamiento de la aplicación en la nube. Cuando la aplicación está funcionando en cloudentramos en la fase de optimización (continuous improvement) que puede contar con la ayuda de expertos externos: se revisan continuamente que partes se pueden reemplazar con servicios nativos del cloudque requieren menos administración y contribuyen a reducir costes. 

Riesgos normativos, inseguridades y futuro

En un sector tan sensible respecto ala gestión de datos como el financiero, surgen dudas especialmente con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Por estas incertidumbres, la migración a las plataformas cloudavanza muy lentamente en este sector, aunque muchos bancos ya están apostando por digitalizar sus procesos e infraestructuras.Al elegir un proveedor cloudlas entidades tienen que evaluar su propia infraestructura TI, validar la seguridad del proveedor y, también, la posibilidad de acceso a los datos personales.

A pesar de las dudas respecto a la seguridad y las dificultades de migración, todo indica que el negocio en cloud crecerá. Según el estudio de GFT, sobre todo los bancos medianos, regionales o multinacionales con actividades en el mercado de capitales dejarán de lado sus inquietudes y se centrarán en planes claros de crecimiento en la nube en los próximos cinco años. Ellos pueden responder con mucha más flexibilidad que los bancos comerciales internacionales ya que utilizan sistemas y estructuras departamentales menos complejas y sus barreras tecnológicas son mucho más bajas. En resumen, muchas entidades ya han reconocido el potencial de las soluciones cloud y están siguiendo una estrategia de migración adecuada. Solo así podrán garantizar la competitividad a largo plazo y satisfacer las crecientes necesidades de los clientes. 

Este artículo se publicó originalmente en Banca 15.