¡Olekssi vuelve a nuestra casa! Y le recibimos con los brazos abiertos, felices de poder contar con él.


En 2015, Olekssi Shostak llegó con su familia a España procedente de Ucrania, huyendo de la guerra del Donbáss.  En 2016, se incorporó a GFT como desarrollador, pero un tiempo más tarde, su solicitud de asilo fue denegada y, a nuestro pesar, tuvo que dejarnos. Este verano llegó la buena noticia para la familia Shostak: ¡Olekssi obtenía el permiso de residencia y podía volver a GFT a trabajar con nosotros!

Hemos estado hablando con él acerca de cómo ha vivido este proceso y de cómo se siente con su regreso…

Supongo que dejarlo todo y cambiar de país fue una decisión muy difícil…

Olekssi: Vinimos a España porque no podíamos seguir en Ucrania. La guerra nos echó. He visto caer bombas y morir personas. No quería que mi familia viviera en esa situación, especialmente, por mis hijas. Son muy pequeñas aún como para seguir viviendo en ese horror.

Además, aquí teníamos familia y ellos también nos dijeron que era la mejor idea… cuando no puedes estar en tu casa, al menos, que pudiéramos tener cerca a la familia…. Ellos nos han ayudado mucho.

Lo cierto es que hemos sido unos afortunados porque la gente se ha volcado con nosotros: desde la CCAR (Comisión Catalana de Ayuda al Refugiado); los medios de comunicación, que se hicieron eco de nuestra situación y fueron nuestro altavoz; los Servicios Sociales y Cáritas, que siempre nos han tendido una mano y, claro está, GFT, que fue quien me dio la oportunidad de trabajar.

Soy ingeniero de telecomunicaciones y en Ucrania trabajaba más en el área comercial, pero al llegar aquí, todo cambió y sólo pedía trabajar (me daba igual de qué… sólo quería poder mantener a mi familia). GFT me ha dado mi primera oportunidad en España, me han dado formación en la parte más técnica, me ha ayudado con las gestiones y, finalmente, me ha vuelto a contratar. Esto no se olvida. Las personas que trabajan aquí me han demostrado que sienten y viven los valores de la compañía como propios.

¿Qué has hecho durante este último año? ¿Cómo ha vivido tu familia este proceso?

Olekssi: Hemos intentado llevar una vida normal, sobre todo, por las niñas… Mis hijas han seguido yendo al colegio. Mi mujer y yo hemos aprovechado para aprender mejor tanto español como catalán.

Además, como mi mujer era analista de sistemas en Ucrania, me ha ayudado mucho a seguir estudiando para cuando llegara el día que me reincorporara.

¿Cómo fue el día que te dijeron que estaba todo bien y que ya tenías el permiso?

Olekssi: Conseguir el asilo no ha sido fácil, aunque gracias a la ayuda de muchas personas, el proceso ha terminado de manera muy positiva. Entre otras cosas, hemos tenido que demostrar que llevábamos en España tres años (condición indispensable para conseguir el permiso) y, claro, el contrato de 1 año que me ofreció GFT, también ha pesado mucho. Sólo pude trabajar ocho meses porque me denegaron el asilo y, sin él, no podía trabajar. Eso fue en abril de 2017.

Me acuerdo perfectamente del día que nos dijeron que sí, que la tarjeta roja que teníamos pasaba a ser Tarjeta de Identificación de Extranjero. Podía volver a trabajar y …¡aquí estoy!

Y ahora, ¿cómo es tu día a día?

Olekssi: El primer día que volví (6 de agosto) fue muy especial, porque me reencontré con mis antiguos compañeros y amigos… Actualmente, estoy trabajando en un proyecto para un banco alemán y estoy muy muy feliz y agradecido por esta oportunidad.

¿Cómo ves el futuro?

Olekssi: Lo que sé es que quiero que sea en España. Nos gusta estar aquí, nos sentimos muy acogidos, las niñas se han adaptado muy bien y están muy contentas en el colegio. A mi mujer también le gustaría volver a trabajar, pero antes necesita tener toda la documentación en regla.

Volveremos a Ucrania, pero sólo de visita: sí nos gustaría ir en vacaciones para ver a la familia que tenemos allí… pero después, nuestra casa está aquí, en Rubí.

¿Cuál es tu siguiente reto?

Olekssi: Mejorar el nivel de inglés. Cada día lo veo más necesario, sobre todo, al trabajar en una multinacional.

Muchas gracias a ti Olekssi por tu tiempo, tu esfuerzo y tu valentía… ¡bienvenido a casa!