La modernización del back-end para la banca abierta


El mainframe es desde hace décadas el corazón informático de muchas empresas, con las entidades bancarias a la cabeza. Sin embargo, la demanda de incremento de flexibilidad ante los procesos de negocio cada vez más cambiantes y la necesidad de reducir los costes recurrentes, obligan a las entidades a dar el salto hacia plataformas abiertas.

Del mismo modo que las entidades bancarias han modernizado todo su front-end para ser más cercanas al cliente y poder mejorar su experiencia, ahora están acometiendo la evolución de sus sistemas back-end monolíticos. A fin de cuentas, estos entornos heredados cada vez ofrecen más resistencias para alinearse con el nuevo contexto de negocio, en el que es preciso responder en tiempo real a los cambios que se producen continuamente. 

La modernización del back-end es un movimiento estratégico que forma parte de la transformación digital que afrontan las entidades bancarias para adaptarse al mercado de forma ágil y desde el prisma de la innovación. Dejar atrás un entorno mainframe es apostar por la estandarización con un planteamiento en el que la reducción de la complejidad viene acompañada por una mayor eficiencia en términos de costes.

Según una encuesta sobre el estado de la digitalización del sector financiero elaborada por GFT en 2017 con la participación de 285 profesionales de banca, el 62% de todos los bancos entrevistados han empezado a adoptar la visión de Banca como Plataforma (BaaP por sus siglas en inglés), lo que da una idea muy clara del grado de sensibilización que hay respecto a la necesidad de apertura del negocio bancario.

Solo de este modo es posible cambiar el paradigma de la banca, que ha pasado de estar centrada en los productos financieros que comercializaba a estarlo directamente en el cliente. De hecho, es la satisfacción de éste y no la creación de productos en donde reside el verdadero valor económico de una entidad bancaria. A este respecto, el cliente cada vez más demanda un contacto bidireccional multicanal, multidispositivo y sobre todo cada vez más personalizado.

¿Están preparados los entornos mainframe monolíticos para afrontar ese nuevo escenario, para que la entidad ofrezca productos de terceros o, incluso, utilice plataformas de otros bancos vía APIs? La respuesta es no y, precisamente por este motivo, es necesario introducir cambios en la infraestructura y en las aplicaciones.

Existen diferentes maneras de afrontar el salto desde una infraestructura mainframe hacia entornos abiertos. La elección de una de ellas es algo que, en la medida de lo posible, es conveniente realizar con el asesoramiento experto de quien ya ha estado al frente de procesos de este tipo. Se trata de un proceso complejo, que requiere de un equipo especializado tanto en la plataforma de origen como en la de destino.

Entre las opciones más habituales, destacan tres alternativas sobre el resto, cuyas ventajas y desventajas han de tenerse en seria consideración pues de ello depende que la entidad bancaria tenga correctamente alienados sus objetivos con su evolución TI:

La reciente publicación de GFT “La modernización del back-end para la banca abierta”, describe las tres opciones de modernización más destacadas. Descárgala para comprender mejor cómo pasar de una infraestructura mainframe a un entorno abierto.