Todos se rinden ante la Inteligencia Artificial e Internet de las cosas


Si algo dejó claro el pasado Mobile World Congress (MWC), celebrado en Barcelona hace tan sólo unos días, es que hay dos temas clave para entender la revolución que viven muchos sectores, entre ellos y de forma muy especial el financiero. Estoy hablando de la Inteligencia Artificial (IA) y de Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), firmes candidatas a transformar, no sólo los servicios financieros, sino toda nuestra realidad cotidiana.

Lo vimos estos días con algunos ejemplos de aplicaciones pioneras que se han presentado en este salón. Como los propios medios de comunicación apuntaban, el MWC 2018 se rindió a la IA y al IoT, sin dejar de lado el desarrollo del 5G, un facilitador de la conectividad de los objetos que permitirá la popularización de las soluciones tecnológicas basadas en ellas.

¿Cómo van a cambiar nuestras vidas cuando las máquinas se intercomuniquen entre ellas, adopten el idioma de los humanos (y no al revés) o, simplemente, cuando los robots realicen parte de las tareas que hoy son nuestra responsabilidad? El abanico de oportunidades que se abre es inmenso. Se espera que las soluciones innovadoras de IA marquen nuestra agenda en los futuros años.

Sin duda, se facilitarán nuevos conceptos de negocio o servicios en sectores muy diferentes y, en el MWC, hemos visto algunos de ellos.  Desde coches capaces de entender la información de tráfico y de detectar otros vehículos, a soluciones para identificar síntomas y detectar precozmente enfermedades, aplicaciones para el reconocimiento de imágenes y objetos, o dispositivos para traducciones multilingües… Tampoco faltaron los cada vez más populares asistentes virtuales que serán capaces de interactuar con el cliente a través de la voz, como el de Telefónica (Aura) o del asistente virtual en español para el sector hotelero de Google.

En el campo de los servicios financieros, inicialmente el enfoque también se encuentra en aplicaciones basadas en IA para relacionarse con el cliente (chatbots) y para automatizar procesos. Además, en combinación con otras innovaciones tecnológicas, las máquinas inteligentes y los productos pronto serán capaces de gestionar su propia creación de valor. De manera similar, los sistemas cognitivos, que permiten crear ofertas personalizadas y en tiempo real, se están desarrollando en lo que ya se ha denominado como banca cognitiva cuyo substrato tecnológico se compone fundamentalmente de tecnologías Big Data, junto a las que se superpone la aplicación masiva de la IA.

Un mundo conectado

Ha llegado el momento en el que los usuarios empecemos a interactuar con las máquinas de una forma mucho más natural a la que hemos venido haciendo hasta ahora. A través del habla o de gestos, podremos dar órdenes a nuestros dispositivos que, además, también estarán interconectados entre ellos.

Gracias a la llegada de 5G, hemos visto en el MWC un escaparate de los nuevos servicios que facilitará esta tecnología. Las múltiples opciones de coches inteligentes u hogares conectados, pasando por las miles de posibilidades para la creación de verdaderas smartcities… Todo un universo de oportunidades se abre con 5G que posibilitará el Internet de las cosas gracias al incremento de la velocidad y la mejora de la conectividad de multitud de dispositivos simultáneamente.

Más allá de la tecnología, algo que ha quedado claro en el MWC es que las alianzas son el futuro. Los partnerships estratégicos entre operadores, fabricantes, desarrolladores y startups son cada vez más comunes para el desarrollo de soluciones de éxito. La colaboración entre diferentes actores y la co-creación es una tendencia que GFT viene apoyando desde hace muchos años, con ejemplos tan claros como el de nuestro LAB de innovación.

En definitiva, la feria más importante del sector tecnológico ha dejado atrás una etapa centrada en los últimos dispositivos móviles para ir más allá y focalizarse en las tecnologías que van a marcar nuestro futuro. Hay que seguir atentos a las posibilidades que surjan gracias a IA e IoT y, también, continuar trabajando conjuntamente con otras compañías para desarrollar, de forma conjunta, las soluciones que puedan mejorar nuestras finanzas, nuestro hogar, nuestros desplazamientos y, en general, nuestra vida diaria.