Fase 4: Operaciones | ¿has pensado en el impacto en tus equipos de servicio técnico y mantenimiento?


En los posts anteriores de esta serie sobre migración a la nube se hablaba sobre el ahorro considerable que ofrece esta opción, las diferentes estrategias de migración disponibles para tu empresa y los importantes problemas de seguridad que se deben tener en cuenta durante el proceso. En este post abordaremos otro aspecto importante de este proceso: las operaciones en la nube.

Las oportunidades para aumentar la eficiencia y reducir los costes siguen siendo dos de las motivaciones principales que se esconden tras la migración a la nube. Estos beneficios se consiguen gracias a la flexibilidad y la utilidad de la infraestructura informática que proporciona la adopción de la nube. Además de estas ventajas, la nube ofrece más agilidad e innovación para el negocio. Si los bancos y las instituciones financieras quieren experimentar todos sus beneficios, deben diseñar e implementar un modelo de migración y gestión operativa que permita obtener buenos resultados.

El proceso de migración acarrea una menor dependencia de los bancos y las instituciones financieras respecto a las infraestructuras físicas. Esto, inevitablemente, influirá en las actividades y capacidades que se exigen a los equipos de servicio técnico y mantenimiento, responsables de mantener y supervisar las infraestructuras físicas. Los equipos de operaciones técnicas ya no realizarán las tareas tradicionales de gestión de infraestructuras en un centro de datos, como el servicio técnico y el mantenimiento del hardware, o la configuración de la red física y del hardware. En lugar de eso, serán responsables del abastecimiento de infraestructuras y redes virtuales en un emplazamiento al que no tienen acceso físico y en el que los servidores están configurados e implementados mediante líneas de código que, a menudo, son propiedad de los equipos de desarrollo de software, que se encargan de su mantenimiento.

La mejor manera de adoptar la nube es asumiendo prácticas de DevOps (acrónimo en inglés de «development» y «operations») y sus herramientas asociadas, que automatizan muchas tareas manuales, como el aprovisionamiento de infraestructuras, la gestión de la configuración, el lanzamiento y la implementación. Esto significa que se necesitará un modelo interdisciplinario y colaborativo más amplio para dar apoyo al cambio en curso y a las aplicaciones heredadas. La adopción de prácticas de DevOps implica una dependencia menor de un equipo que se dedique a la gestión de la configuración del hardware y a la implementación del software. Esto se considera cada vez más como una de las mejores prácticas del sector para cambiar y ejecutar softwares heredados.

El tiempo para proporcionar nuevas infraestructuras se reduce drásticamente en el paradigma de la nube (se puede configurar un nuevo servidor en cuestión de segundos, en lugar de semanas o meses), lo que ofrece la agilidad y la flexibilidad que necesitan las empresas actuales para poder innovar. Estos beneficios pueden salir caros si el manejo de la infraestructura de la nube no se gestiona con cuidado. Por ejemplo, adquirir nuevas capacidades computacionales y no someterlas a controles ni desactivarlas cuando sea necesario supondrá un aumento incontrolado de los costes, a menos que se empleen procesos de supervisión y gestión adecuados. ¡Imagínate el despilfarro de dejarse una estufa eléctrica encendida en casa cuando no hay nadie durante dos semanas de vacaciones!

Para abordar y mitigar los posibles riesgos asociados a la adopción de la nube, los bancos y las instituciones financieras que inicien el proceso de migración deberán pensar en cómo cambiará esta sus procesos operativos internos. Además, deberán considerar el mejor enfoque para gestionar y manejar la infraestructura en la nube. Esto requiere el diseño y la implementación de un modelo operativo de la nube que presente las nuevas maneras en las que las personas, los procesos y la tecnología deberán colaborar para diseñar, desarrollar, implementar y ejecutar aplicaciones en una plataforma en la nube. Uno de los objetivos primordiales del nuevo modelo operativo debería ser gestionar la utilización eficiente de la nueva infraestructura virtual.

La migración a un modelo informático virtual redefine fundamentalmente los procedimientos operativos, las funciones y las responsabilidades existentes. Las inspecciones de cumplimiento normativo, seguridad y auditoría también requerirán cambios y un nuevo planteamiento. Un plan para migrar a la nube debe tener en cuenta la influencia de estos cambios en las maneras actuales de trabajar, incluida la formación, el desarrollo y la asistencia técnica para el personal de una amplia gama de funciones, como las de desarrollo, operaciones tecnológicas, seguridad de la información, auditoría y control. La planificación de estas actividades y la inversión en las mismas son factores que no se deben marginar ni pasar por alto. Si no se les presta atención, el éxito de la iniciativa de la nube podría verse considerablemente afectado.

La adopción de la nube y la migración a la misma no se pueden considerar como un mero ejercicio tecnológico, sino también como un ejercicio de cambio de negocio para asegurarse de que la empresa está preparada. Si no se tiene esto en cuenta, los beneficios de la reducción de costes, el menor tiempo de lanzamiento al mercado, el aumento de la agilidad y las mejores oportunidades de innovar no se pueden experimentar plenamente. En GFT somos expertos en migración a la nube y podemos ayudar a tu compañía a migrar sus plataformas tecnológicas, a aprovechar al máximo los servicios en la nube de tu proveedor y a empezar a acelerar la productividad desde hoy.

Esta es la cuarta entrega de la serie de post sobre Cinco fases del proceso de migración a la nube. Consulta la infografía para saber qué otros aspectos importantes debería tener en cuenta tu empresa en este primer paso necesario hacia la digitalización o visita nuestro blog para leer información sobre otros temas de esta serie.