Fase 1: Evaluación | ¿Por qué la nube?


Desde 2008 se han producido cambios importantes en el sector de la gestión de activos. El cambio normativo y los bajos beneficios han obligado a los gestores de activos a examinar más detenidamente su eficiencia operativa. Sin embargo, también han provocado que recurran a una gama de productos más amplia en busca del coeficiente alfa. Tratar de aumentar la cartera de clientes y la base de productos a la vez que se reducen los costes es toda una proeza, pero se puede conseguir migrando la infraestructura tecnológica de una empresa a la nube.

Es habitual que los gestores de activos perciban la migración a la nube como algo que podría poner en peligro sus requisitos normativos y de seguridad, pero la realidad es que la seguridad de la nube probablemente sea más sólida que la que tienen instaurada. Hay muchas agencias gubernamentales que han migrado a la nube, obligando a los proveedores de estos sistemas a ofrecer un nivel de seguridad que supere los requisitos de la mayoría de gestores de activos. Si la CIA puede dar el paso, ¿por qué no el sector de la gestión de activos?

Como era de esperar, los gestores de activos están dando el paso y lo está dirigiendo una serie de empresas que han dado el salto a la nube y que están ahorrando hasta el 80 % en comparación con la infraestructura que tienen implementada. Otro gran beneficio de la nube es que utilizas lo que necesitas. Ya no tienes por qué pagar por servidores que están parados la mayor parte de tu día hábil. Cuando entra tu lote, puedes contar con más potencia para manejar picos de volumen.

El cambio de enfoque de las DevOps también presenta una ventaja importante cuando se migra a la nube. En general, el tiempo de testing e implementación se puede reducir de horas a minutos, a la vez que se añade un nivel más alto de resiliencia y automatización al proceso. La implementación ya no resulta una actividad de alto riesgo que haces una vez al mes, sino una operación de bajo riesgo que pasa a formar parte del ciclo diario o semanal, ya que estás suministrando exactamente lo que los clientes quieren.

Aunque el ahorro de dinero es importante, el verdadero factor de impulso que se esconde detrás de la nube es la agilidad. Al eliminar las restricciones temporales y la logística que rodean la instalación de infraestructuras y plataformas, los equipos tecnológicos pueden crear e implementar aplicaciones en cuestión de semanas. ¿Lanzar un nuevo producto? ¿Habilitar una nueva función de informes a gran escala? ¿Añadir una nueva región? Ninguna de estas acciones tiene por qué tardar meses en prepararse. Este cambio en la forma cómo los gestores de activos pueden impulsar la innovación aumentará la competencia para los clientes, así como las expectativas de estos últimos.

En GFT hemos ayudado a muchos gestores de activos a migrar sus plataformas tecnológicas a la nube. Nos hemos asociado con algunos de los proveedores de sistemas en la nube más importantes del mundo y podemos poner en marcha una migración sin hacer que la banca quiebre gracias a nuestros especialistas nearshore. Nuestros expertos saben cómo construir y elaborar arquitecturas para la nube, y te pueden ayudar a sacar el máximo provecho de tu proveedor.

Esta es la primera entrega para el blog sobre una serie de posts sobre las cinco fases del proceso de migración a la nube. Consulta la infografía (en inglés) para ver qué otros aspectos importantes debería tener en cuenta tu empresa en este primer paso necesario hacia la digitalización.