Por qué Big Data será muy valioso en el futuro


Jon Cooke, especialista en “big data” en GFT Rule Financial, analiza el estado actual del “big data” en el sector de los servicios financieros. En su búsqueda de las áreas clave en las que los bancos están desarrollando tecnologías Big Data, ha identificado dos factores significativos: regulaciones normativas e información más detallada sobre la actividad de los clientes.

En un mundo ideal, Big Data debería permitir a los servicios financieros obtener información más detallada sobre sus propios negocios. Debería también permitir a los bancos de inversión tener una mayor visibilidad sobre su actividad comercial y así ser capaces de actuar de forma más rápida y eficaz a la hora de poner en marcha nuevas estrategias; los bancos minoristas, por su parte, deberían ser capaces de comprender mucho mejor las actividades de sus clientes y estar mejor equipados para crear una conexión mucho más personalizada con ellos.

Sin embargo, en el mundo real, las compañías de servicios financieros se encuentran en niveles de desarrollo muy diferentes en lo que se refiere a la adopción de las tecnologías Big Data que les permitirían lograr estos objetivos. De hecho, menos de un 10 % de los bancos ha puesto en funcionamiento casos de uso de Big Data. Si bien algunas instituciones han empezado a usar tecnologías big data para dar forma a su estrategia empresarial, esto no puede decirse del sector en su conjunto.

Las empresas que aprecian el valor comercial y las ventajas de negocio de Big Data se centran fundamentalmente en dos áreas clave. La primera de ellas es el cumplimiento de las regulaciones normativas, como las obligaciones derivadas de la norma Volcker relativas a notificar y separar las operaciones propias de las operaciones de sus clientes o el cumplimiento de los requerimientos del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS239) para la gestión de los riesgos de los datos. La segunda es el valor que aporta el disponer de una información más detallada para mejorar la relación con los clientes. Una comprensión y una apreciación más profundas de las actividades de los clientes pueden tener un impacto positivo y cuantificable sobre las ventas y generar una mayor fidelidad entre los clientes.

Una ventaja significativa de las tecnologías de Big Data es que pueden adaptarse a unidades de negocio muy diversas. Así, los distintos departamentos de los grandes bancos pueden personalizar las tecnologías de Big Data más adecuadas para sus necesidades de negocio. Por ejemplo, el director de operaciones de una organización mundial puede necesitar medir los índices de rendimiento (KPI) clave de toda la empresa a fin de reducir costes. Las arquitecturas Big Data son necesarias para gestionar con eficiencia los grandes volúmenes de datos transaccionales de todo tipo que posee una empresa. Hablamos de decenas de millones de líneas de datos diseminadas por muchas áreas de negocios distintas.

También vemos cómo las tecnologías de Big Data pueden incorporarse a los sistemas tradicionales de gestión de datos en toda la empresa. La integración con servicios como los registros de operaciones de clases de activos y los datos de referencia resultan fundamentales para cualquier solución de datos en banca.

Big Data necesita alinearse con la gestión de datos maestros (Master Data Management), gestionando el origen y el control de los datos, de manera que las compañías puedan disponer de una visión completa, exacta y homogénea de sus datos en todas las líneas de negocios y también en toda la empresa en su conjunto. Si los datos almacenados en plataformas de Big Data son distintos a los originales o si están obsoletos o no tienen relación con los datos existentes del banco, nadie confiará en ellos y, por lo tanto, no se usarán.

Las organizaciones aún se enfrentan a los desafíos tradicionales de la gestión de datos, especialmente en lo que se refiere a la coherencia, exactitud y visión a escala de grupo de los datos. Estas dificultades vienen dadas por la falta de estandarización de datos a todos los niveles empresariales, así como por la implementación de políticas y estándares de datos y por el cumplimiento de las prácticas de control de datos por parte de los grupos.

Entonces, ¿en qué situación se encuentra Big Data? Mientras algunas empresas se hallan inmersas en diferentes procesos para afrontar los grandes retos que conlleva, otras aún necesitan entender con claridad su importancia capital y tomar las riendas de la oportunidad que tienen por delante. Sin duda, se trata de una oportunidad que vale la pena aprovechar pero que aún tiene un gran recorrido por delante.

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