Carmen Mascaray: “El Departamento Legal de las TI tiene que estar involucrado desde el principio en las propuestas con clientes”


¿Cuáles son los principales retos legales a los que se enfrentan las compañías de Tecnologías de la Información (TI) en la actualidad? ¿Cómo se gestiona el proceso de contratación de proyectos con clientes? ¿Y los temas de propiedad intelectual o protección de datos? Para responder a estas y otras preguntas, hemos entrevistado a Carmen Mascaray, Directora del Departamento Legal de GFT Iberia Holding, que engloba las sociedades del grupo GFT en España y en Brasil, además del área corporativa de la compañía en EEUU. Carmen lleva más de 10 años trabajando en GFT y coordina un equipo de 4 personas: tres en España y una en Brasil.

Francisco Blas: ¿A qué se dedica el departamento legal de una consultora tecnológica?

Carmen Mascaray: En GFT Iberia estamos apostando por que el Departamento Legal esté involucrado en los proyectos con los clientes desde el principio. Cuando se empiezan a redactar las propuestas técnicas, los jefes de proyecto nos envían los documentos para que los revisemos. A veces, incluso en el mismo proceso de redacción de una propuesta, acuden al Departamento Legal para que les ayudemos a formular algún apartado complejo. Posteriormente, acompañamos todo el proceso: revisión y negociación de contratos, firma, archivo y seguimiento posterior (vencimientos, prórrogas y actualizaciones necesarias).

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Carmen Mascaray, Directora del Departamento Legal de GFT Iberia Holding

F.B.: ¿Y a qué puntos legales hay que prestar atención antes de cerrar un contrato o a la hora redactarlo?

C.M.: En primer lugar, hay un tema que, aunque no sea estrictamente legal, tiene consecuencias legales: el contrato tiene que estar bien redactado. Es muy importante que se entiendan las cláusulas porque si no queda claro el contenido, en el futuro podemos tener problemas de interpretación que pueden tener consecuencias muy graves. Por ello, hay que comentar nuestra revisión con un responsable técnico, para poder aclarar correctamente qué es lo que se quiere expresar cuando la cláusula es confusa. Después, comprobamos que las cláusulas de garantía, responsabilidad, propiedad intelectual, protección de datos, aceptación, etc., se ajusten a nuestros estándares. Cuando revisamos un contrato particular nos fijamos en que no haya contradicción con el contrato marco y que se respete lo establecido.

F.B.: Entonces, ¿siempre se tiene en cuenta al Departamento Legal durante las negociaciones con clientes?

C.M.: Ha sido una labor que ha llevado su tiempo; al principio no era así. Pero, hoy en día, nuestros profesionales ven que el Departamento Legal aporta valor y les ayuda en sus proyectos. Creo que actualmente nos ven como parte de su equipo.

F.B.: ¿Cuáles pueden llegar a ser los principales riesgos de que no se haga así? ¿Alguna vez se ha cerrado un contrato con un cliente y que luego el departamento legal haya detectado problemas?

C.M.: Afortunadamente, esto no ha ocurrido. Pero sí que hemos detectado problemas al revisar contratos particulares. Por ejemplo, algunos incluían la entrega de un software de terceros y, en el contrato marco, se establecía que toda la propiedad intelectual del software que se entregase sería del cliente. Si no hubiésemos revisado el contrato particular y no hubiéramos introducido una cláusula diciendo que se había utilizado en el proyecto software de terceros, hubiésemos tenido un problema muy grave. En este caso, en la cláusula aclaramos que la propiedad intelectual de este software de terceros no era del cliente y que, además, el cliente debía cumplir con los términos y condiciones de la licencia de ese software de terceros, incluyendo el link para que el cliente pudiera acceder a dichos términos.

F.B.: En concreto, en GFT, ¿quién forma y de qué se encarga el área legal?

C.M.: El Departamento Legal en España está formado por Raquel García, Patricia González, Judit Garrido y yo misma. Además de todo el proceso relativo a la revisión de los contratos con clientes y proveedores, también nos encargamos de temas societarios: preparar las actas y certificados de todas las sociedades del GFT Iberia Holding,. Además, y soy la secretaria de todos los Consejos de Administración.

Por otro lado, gestionamos los temas de Protección de datos: actualizar toda la información sobre bases de datos, formación interna, comunicaciones a la Agencia de Protección de Datos, distintos tipos de auditorías y reuniones de seguimiento. Soy la Data Protection Officer de España y Brasil. También nos encargamos de Compliance: a nivel grupo GFT estoy involucrada en diferentes iniciativas y soy miembro de la Compliance Office del grupo GFT.

A nivel de GFT Iberia Holding, tenemos el programa de Prevención de Delitos. Y, para finalizar, colaboramos con los distintos departamentos que necesiten de nuestra ayuda, principalmente Recursos Humanos, Finanzas o Logística, entre otros.

F.B.: ¿Cómo ha evolucionado este departamento desde que llegaste hace 10 años hasta ahora?

C.M.: Ha cambiado mucho. De ser un departamento al que los técnicos y responsables de proyecto no solían acudir, ahora vienen siempre a vernos cuando tienen alguna duda, propuestas técnicas o contratos a revisar. Somos ágiles en la respuesta y esto ha hecho que los otros departamentos vean que aportamos valor y que estamos para ayudarlos. Al mismo tiempo, hemos ido adquiriendo muchas más competencias. Cuando me incorporé a GFT, el secretario del consejo de administración era externo, sólo había dos sociedades en GFT Iberia, hemos llegado atener cinco sociedades, dos de ellas extranjeras: Brasil y EEUU. La dedicación a los temas de protección de datos ha incrementado, he asumido nuevas temas como Compliance, Prevención de Delitos, así como el Corportate Governance de España y Brasil.

F.B.: ¿Existen muchas diferencias legales entre España y Brasil? ¿Cómo lleváis el día a día de los temas legales de Brasil desde España?

C.M.: El sistema de trabajo es el mismo. En Brasil contamos con el apoyo de Fernanda dos Santos para temas legales, que nos ayuda sobretodo en temas de gestión y control de los contratos, firma y archivo. Como llevamos 9 años en Brasil, ya conocemos qué cláusulas se pueden aceptar y cuáles no pero, cuando aparece algo nuevo, disponemos de la ayuda de abogados brasileños externos.

F.B.: ¿Qué destacarías de la normativa de protección de datos actual? ¿Crees que se deberían modificar algunas cosas para mejorarlas?

C.M.: La normativa actual tiene que mejorar en cuanto a que debería ser más clara y concreta puesto que actualmente hay muchos problemas de interpretación. Estamos esperando que se publique el nuevo Reglamento Europeo pero vemos que aún falta sensibilidad por parte de todos. En GFT debemos hacer seguimiento de los proyectos para confirmar que no hay acceso a datos de carácter personal y, si lo hay, que no se haya volcado en nuestras instalaciones porque eso conllevaría tener la obligación de hacer un documento de seguridad para cada caso.

F.B.: Háblanos un poco de la propiedad intelectual, ¿cómo afecta a las empresas tecnológicas?

C.M.: Actualmente unos de los temas que tiene más impacto en los proyectos es la utilización de software de código abierto. GFT, a nivel global, lanzó una iniciativa para que todos aquellos que lo utilicen en los proyectos para clientes sean conscientes de las consecuencias y, también, se ha publicado a nivel interno en la compañía una matriz que contiene las licencias de software de código abierto más utilizadas, indicando cuándo y cómo se pueden utilizar.

Sin duda, el Departamento Legal es una parte crucial para una empresa tecnológica. Como nos ha contado en esta entrevista Carmen Mascaray, aportando valor, agilidad y estando implicado en las negociaciones con los clientes, evitará muchos inconvenientes que se podrían presentar tras la firma de un contrato.