¿Qué está sucediendo con la gestión de impagados en los bancos?


La crisis económica sigue afectando de lleno a la tasa de morosidad de las entidades financieras en España. Si en 2010 un 5,61% de impagos se consideraba una cifra bastante elevada, en la actualidad la morosidad en los bancos se ha situado en un 9,86% y todavía se espera que siga subiendo hasta que finalice 2012.

Con este incremento en el porcentaje de gestión de impagados, las entidades financieras se encuentran ante una verdadera encrucijada. Todos aquellos procedimientos administrativos que deben hacerse para poder llevar de una forma centralizada y gestionada estos casos de morosidad ya no pueden realizarse con acciones manuales como antaño. Ahora necesitan disponer de nuevos sistemas informáticos, convenientemente integrados con el resto de sistemas de la entidad, que les permitan dar una respuesta rápida y eficaz en la tramitación de estos asuntos.

Ante esta situación, muchas entidades se encuentran hoy saturadas ya que disponen de sistemas obsoletos o insuficientes para la nueva gestión de recobros. Funcionalidades como la gestión documental, gestión operativa, gestión económica y  gestión de la información, no se encuentran suficientemente resueltas en los sistemas informáticos de muchos bancos.

GFT, como partner de algunas entidades que ya han apostado por un proceso de evolución de sus sistemas de gestión de impagados, ha analizado esta situación.
¿Cuáles son los objetivos que se plantean los bancos ante este reto?:

· Mejorar su operatividad y eficacia en la recuperación de la deuda. Se necesita poder gestionar muchas más operaciones que antes y poder reducir el tiempo hasta llegar a judicializar la operación, así como aumentar las recuperaciones en los procesos de demandas judiciales.

· Disponer de un sistema centralizado que monitorice todas las gestiones asociadas a todas las operaciones, pudiendo establecer alertas cuando llega el momento de realizar una tarea o cuando van a vencer las fechas máximas establecidas.

· Reunificar y mejorar la calidad de toda la información asociada a la recuperación en un único sistema que sea accesible para todos los participantes en el proceso y que incluya todos los datos sobre contratos, bienes, acciones realizadas, etc.

· Permitir la informatización de la mayoría de procesos operativos, reduciendo considerablemente el riesgo que existe cuando deben realizarse muchas operativas con intervenciones manuales.

· Integración con el resto de operativas y de departamentos internos o externos que intervienen en un procedimiento de impago y en la judicialización del mismo.

· Digitalización y accesibilidad a toda la documentación asociada a cada una de las tareas asociadas en un proceso de contencioso.

· Mejorar funcionalidades complementarias como puedan ser la adjudicación de los bienes asociados a un proceso de contencioso o la gestión completa en caso de daciones o situaciones concursales.

Muchas entidades financieras se percatan de que la gestión de sus procesos de recobros es un elemento clave para su negocio y apostarán claramente por mejorarlos. Sin duda, en los próximos meses, más bancos seguirán afrontando procesos de automatización relacionados con este tipo de operativas qué les permitan disponer de un sistema digitalizado y centralizado en el que toda la información y los datos de los recobros sean totalmente accesibles. Así, realmente los bancos seguirán mejorando la operatividad y la eficacia en la recuperación de su deuda.

Joan Carles Torres y Maite Blasco
Account Managers – GFT Spain y responsables de desarrollo de proyectos en el área de Riesgos para diversas entidades financieras.