El eterno debate de las Apps: ¿HTML5 o aplicaciones nativas?


En mi anterior post escribí acerca de un congreso sobre el futuro de la banca móvil, al que asistí como moderador. Eso fue antes de un mes de junio agitado, de las vacaciones de verano y de las olimpiadas celebradas en Londres. Ahora ha llegado el momento de cumplir mi promesa y destacar algunos de los puntos clave que generaron discusión durante ese congreso.

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Karl Rieder, Delivery Manager GFT Spain

Un tema que surgió varias veces fue el debate entre el uso de HTML5 o las aplicaciones nativas para desarrollar Apps. Es un tema interesante e importante, ya que elegir una u otra no solo afecta a las tecnologías que utilizas, sino también a los recursos que contratas, a los costes de mantenimiento y desarrollo que pagas y a la calidad, la facilidad de uso y el rendimiento resultantes de las aplicaciones móviles. Por este motivo, muchos clientes con los que he hablado aún no han logrado definir su estrategia de desarrollo móvil y no han tomado ninguna decisión.

Como comenté en un post anterior, las aplicaciones nativas ofrecen el mayor nivel de usabilidad y rendimiento. Sin embargo, para llegar a un público amplio, un banco tendría que generar y mantener código en múltiples tecnologías. Cada una de las cuatro plataformas móviles principales (Apple iOS, Google Android, Microsoft Windows Mobile y RIM Blackberry) tiene diferentes lenguajes y entornos de programación. Por otro lado, HTML5 supone un denominador común de todas las plataformas. Ofrece una interfaz de usuario con un alto nivel de funcionalidad, pero no tiene el mismo nivel de integración funcional con las características del dispositivo móvil (teléfono, cámara, GPS, brújula, calendario, contactos, acelerómetro, etc.). 

Desde la última vez que escribí sobre este tema, han aparecido más herramientas en el mercado, cada una de las cuales da un enfoque diferente al desarrollo de aplicaciones móviles enriquecidas basadas en HTML5. Por un lado, hay bibliotecas de programación como JQuery Mobile que facilitan el desarrollo de aplicaciones basadas en la web, con un aspecto de aplicaciones nativas, pero que se ejecutan dentro del navegador. Por otro lado, hay plataformas de aplicaciones empresariales móviles, como la Unwired Platform de SAP, que permiten a los programadores desarrollar aplicaciones nativas para múltiples sistemas operativos, pero con una sola base de código y que requieren más esfuerzo para su integración.

En el medio hay un montón de competidores, como Sencha Touch y Adobe PhoneGap, quizá las dos herramientas más populares del mercado. Para complicar aún más las cosas, muchas de estas tecnologías se pueden combinar. No es de extrañar, entonces, que a las empresas les cueste elegir.

Imagino que el debate entre HTML5 y las aplicaciones nativas no se resolverá en un futuro próximo. HTML5 no es la panacea: las aplicaciones móviles desarrolladas en un entorno nativo tienen un acabado de calidad que no es fácil de igualar. No obstante, la cuestión es cada vez más complicada. Las herramientas que hay en el mercado actualmente ofrecen una amplia gama de opciones entre las que escoger y no creo que vaya a producirse una convergencia en breve.

Si bien algunas aplicaciones requieren una interfaz simple y una amplia distribución, otras requieren una interfaz muy dinámica y una perfecta integración con las funcionalidades del teléfono móvil. Algunos bancos podrán decidir que el primer enfoque es el más rentable, uno que le reportará más beneficios por su dinero invertido. Otros decidirán que el dinero no es impedimento y preferirán ofrecer a sus clientes la mayor usabilidad, por lo que sólo utilizan aplicaciones nativas. Al fin y al cabo, es una cuestión de seleccionar la solución tecnológica adecuada en función de los objetivos de negocio.

Karl Rieder, Delivery Manager GFT Spain

Este artículo fue publicado originalmente en www.finextra.com