Outsourcing, un modelo de negocio en auge


En el entorno socioeconómico cada vez más competitivo de los últimos años, muchas empresas se han visto obligadas a adaptarse a nuevos modelos de organización empresarial para ofrecer sus servicios con menores costes y poder reaccionar rápido a los cambios del mercado; y la banca no ha sido una excepción. Con ello, la tecnología ha tenido un papel muy importante para conseguir esta adecuación al nuevo funcionamiento de las empresas. En el caso del sector bancario, ha cambiado la manera cómo la gente interactúa con su entidad y la forma en que la entidad gestiona y maneja sus cuentas.

Por este motivo, los departamentos de Tecnologías de la Información (TI) han tenido que adoptar nuevas funciones y dar soporte a nuevos servicios, y todo esto, para lograr una reducción de costes. En este sentido, hemos observado que una de las principales estrategias para conseguirlo ha sido externalizar los servicios relacionados con el desarrollo, gestión y mantenimiento de sistemas.

Estos procesos de externalización permiten a las grandes compañías liberar recursos humanos y materiales muy valiosos para centrarse en lo que realmente constituye su núcleo de negocio. Una buena gestión de outsourcing permite a la empresa adaptar su infraestructura a cambios tecnológicos presentes y futuros, permitiendo además reaccionar con mucha más agilidad a los cambios inesperados del entorno, el servicio a los clientes y la gestión de proveedores.

Si se plantea desde un punto de vista estratégico y con una adecuada elección de proveedores, el proceso de outsourcing disminuye los costes fijo a largo plazo, contribuye a  mejorar la flexibilidad de la organización y permite a la empresa centrarse en la gestión del talento, desviar recursos hacia áreas clave para su negocio y redefinir la empresa en momentos de cambio.

Sectores con un importante peso y cuyos orígenes no están relacionados necesariamente con la tecnología, como la banca o los seguros, cada vez están más ligados a procesos tecnológicos que son claves para su estrategia de negocio. El comercio electrónico, la atención al cliente y las operaciones a través del móvil o Internet son actividades muy demandadas y que siguen en constante crecimiento. Por otra parte, estos sectores están experimentando una intensa concentración a nivel internacional. Los procesos de fusión o adquisición de empresas requieren de la integración de diversos sistemas informáticos y procesos, así como la adaptación a complejas regulaciones y normativas internacionales. La labor de externalización por parte de empresas como GFT, con amplia experiencia y que actúa a  nivel internacional, es vital en estos casos.

Como caso práctico, uno de los últimos proyectos de externalización que hemos llevado a cabo ha consistido en hacernos cargo del mantenimiento y desarrollo de la mayor parte de las aplicaciones de TI de Deutsche Bank en España. Desde GFT nos hemos responsabilizado de las aplicaciones de tramitación de pagos, la banca online, la gestión de tarjetas de crédito, las operaciones de valores, entre otros. Estas acciones tienen el soporte de nuestro personal, que cuenta con una sólida experiencia en  proyectos para clientes españoles, alemanes o británicos en nuestros centros de desarrollo repartidos en España y Brasil. Esta combinación nos permite dar el servicio que el cliente necesita a un coste competitivo.

Carlos Eres
Managing Director GFT Spain and Brazil